Artículo: Informes sobre Buenas Prácticas. CCN-CERT

Recomendaciones de seguridad elaboradas por el CCN-CERT.

Enlace: https://www.ccn-cert.cni.es/informes/informes-de-buenas-practicas-bp.html

Artículo: Medidas de seguridad para acceso remoto.

Publicación del CCN-CERT que recoge dos soluciones para la implementación de un sistema de acceso remoto seguro en función de las capacidades de la organización.

Artículo: LOS DESAFÍOS DEL TELETRABAJO Y LA CIBERSEGURIDAD.

Enlace: https://blogs.protegerse.com/2020/03/23/los-desafios-del-teletrabajo-y-la-ciberseguridad/

En los últimos días muchos trabajadores se han visto obligados a empezar a teletrabajar desde casa por la crisis y las restricciones de movilidad provocadas por el coronavirus SARS-CoV-2. Esto supone un cambio importante para muchas personas y no siempre es fácil concentrarse y trabajar tal y como lo haríamos desde la oficina. Por ese motivo, ofrecemos una serie de consejos que pueden ser útiles tanto para acostumbrarse lo antes posible al trabajo en remoto como para adoptar unas medidas de seguridad adecuadas.

La importancia de crear un entorno de trabajo adecuado

Según la experiencia de compañeros que llevan años trabajando en remoto, crear un entorno de trabajo ideal es fundamental para aquellos que sean primerizos con el teletrabajo. Entendemos que esto puede ser difícil para aquellos que además tengan que cuidar a sus hijos ahora que también están recluidos en casa, pero estos consejos pueden ayudar a tenerlo todo mejor organizado:

  • Vístete y arréglate como si fueras a trabajar normalmente para que tu mente asimile que vas a empezar tu jornada laboral. El pijama solo debes usarlo cuando vayas a dormir.
  • Crea tu entorno de trabajo en un espacio dedicado para ese fin. Esto te ayudará a desconectar cuando termine tu jornada laboral e indicará a otros habitantes de tu casa que es tu zona de trabajo y que, como tal, se debe respetar. Es importante que las personas con las que convives comprendan que mientras estás trabajando, no estás en casa, sino en tu despacho.
  • Siempre que sea posible, mantén el mismo horario de trabajo que tenías cuando ibas a la oficina. En el caso de tener niños esto puede ser difícil de ajustar, pero siempre se recomienda marcarse un número determinado de horas laborales y no excederse.
  • Tómate tu tiempo para desconectar. Es recomendable realizar alguna pausa cada cierto tiempo, estirar las piernas y, una vez finalizada la jornada laboral, dedicar tu tiempo a otros menesteres no relacionados con el trabajo. Es decir, volver a estar en casa.
  • Coordínate con los compañeros de trabajo. Es importante utilizar las aplicaciones de mensajería y reuniones virtuales de las que disponemos actualmente para permanecer en contacto con nuestros compañeros y, siempre que sea posible, acordar usar una aplicación en concreto.
  • Evita las distracciones que pueden surgir al estar en tu casa. A algunos teletrabajadores les cuesta concentrarse y se distraen fácilmente si se encuentran trabajando desde su domicilio. En lugar de iniciar un montón de tareas pequeñas, centrémonos en el objetivo que queremos cumplir a lo largo de nuestra jornada laborar y evitemos consultar información que no esté relacionada con este objetivo (redes sociales, periódicos online, etc.)

Recomendaciones de seguridad

Una vez tenemos nuestro entorno de trabajo y rutina establecidos, es hora de centrarnos en un aspecto fundamental como es el de la ciberseguridad. Los delincuentes están al tanto de la situación creada por esta pandemia y saben también que muchas empresas están aplicando medidas de teletrabajo a marchas forzadas y sin tomar las medidas de seguridad adecuadas. Es por ello que debemos tomar ciertas precauciones para evitar que un ciberataque nos impida realizar nuestro trabajo de forma remota.

  • Usa un dispositivo propio solo para trabajar. Ya sea un portátil proporcionado por la empresa o un equipo propio configurado de forma segura, en estos momentos debemos evitar que otros miembros de nuestra familia usen este dispositivo para otros menesteres que pudieran comprometer su seguridad.
  • Protege el acceso a tu dispositivo y cierra sesión cuando no lo estés usando. Puede parecer una tontería cuando se trabaja desde casa, pero no sería la primera vez que el hijo de algún empleado manda un correo inapropiado a los compañeros de trabajo.
  • Siempre que se acceda a la red interna de la empresa desde un equipo remoto es importante utilizar una conexión VPN y así evitar ataques Man-in-the-Middle. Este acceso también puede (y debe) complementarse siempre que sea posible con medidas de autenticación de doble factor.
  • Asegúrate de contar con una solución de seguridad actualizada tal y como lo harías en un equipo administrado por la empresa. Las empresas pueden proporcionar soluciones corporativas a sus empleados y, en caso de no saber cómo hacerlo, deben acudir a su proveedor de seguridad habitual.
  • Mucho cuidado con el uso de dispositivos externos de almacenamiento. Ya sea porque algunos de ellos pueden contener malware que infecten al equipo o por si se emplean para guardar información confidencial, su uso debe estar limitado a lo estrictamente necesario.
  • El cifrado de la información confidencial debe ser un aspecto importante tanto si se trabaja desde una oficina como si se trabaja desde casa. En la situación actual, una filtración de datos desde un ordenador particular usado para teletrabajar puede suponer un serio problema para la empresa.

Conclusión

Es muy probable que se requiera de un periodo de adaptación para que todos los empleados puedan adaptar su dinámica de trabajo a la nueva realidad. Por ese motivo es necesario que, al menos en los primeros compases, se les ofrezca algo de asistencia y orientación. Para ayudar a ese fin, desde ESET hemos preparado una guía de teletrabajo para empresas que se puede descargar gratuitamente.

Esperamos que la información proporcionada haya sido de utilidad y que de esta crisis que estamos viviendo podamos obtener valiosas lecciones de cara al futuro.

Artículo: Es tiempo de sumar.

Es tiempo de un esfuerzo en común, de poner de nuestra parte y no ser egoístas, de no pensar en nosotros mismos y ser caritativos, comprensivos. Tenemos la obligación de demostrar que el ser humano está aquí para quedarse y a pesar de todas las vicisitudes, podemos ser un pueblo grande.

La entrada Es tiempo de sumar se publicó primero en KPMG Tendencias.

Pocos hubieran anticipado hace unos meses que nos encontraríamos en la necesidad de confinar a toda Europa para atajar una crisis sanitaria masiva como la generada por el contagio tan veloz del COVID-19. Hoy, todos estamos poniendo los medios a nuestro alcance para proteger la salud y reducir las víctimas, prioridad número uno, y tratar de reducir el impacto en la actividad económica. Además, debemos agradecer y admirar profundamente a los que continúan dando lo mejor de sí cada día en hospitales y servicios básicos, entregados al bien común. No cabe duda de que este sentimiento de orgullo y gratitud nos acompañará siempre.

Ya en estos momentos iniciales de la crisis del coronavirus, tanto en España como a nivel global, podemos extraer varias lecciones. Una de ellas, quizás la más importante, es que como sociedad tenemos una capacidad inmensa de cerrar filas para proteger nuestro sistema y de colaborar para que nuestro país, así como el resto de los países afectados, salgan adelante. Este compromiso que estamos ejerciendo cada día es la mejor garantía de que conseguiremos superar esta compleja coyuntura. Por otro lado, es el momento en el que debemos actuar como una auténtica Unión Europea.

Por otro lado, con independencia de la duración y profundidad de la crisis a corto plazo, veremos, una vez pasada la fase más aguda, una revisión completa de las vulnerabilidades de las cadenas de valor y una diversificación de las fuentes de suministro. Esta distribución del riesgo, este aseguramiento, implicará unos mayores costes en la cadena de producción a cambio de garantizar su funcionamiento.

Como tercera lección la epidemia actual testará hasta dónde podemos llegar con el teletrabajo y otras formas de trabajo no presencial, además de reforzar los planes de contingencia de las empresas, para mantener al máximo su actividad en caso de que se repita una situación similar.

En las próximas semanas hemos de empezar a vislumbrar la duración de esta compleja situación de modo que, con el liderazgo del Gobierno y los responsables de las Administraciones autonómicas y locales, el compromiso y apoyo de los grupos de la oposición y con la participación e impulso de todo el tejido social español, encaremos la adopción de nuevas medidas que nos permitan, primero, resistir y defender nuestra sociedad y, también, enmendar deficiencias y construir un camino de futuro.

Ante este enorme desafío, las empresas no están solas. El Gobierno ya ha anunciado medidas regulatorias excepcionales y paquetes presupuestarios adicionales para apoyarlas y ha asegurado que, una vez se supere la pandemia, presentará unos Presupuestos de reconstrucción social y económica destinados a proteger el Estado de bienestar, el sistema público, la sociedad y la economía. Gobierno y oposición deberán seguir aunando fuerzas por el bien de todos. Asistiremos sin duda no solo a medidas excepcionales sino también desconocidas hasta ahora por su singularidad.

Así, por ejemplo, hay que elogiar las medidas relativas a la flexibilización de las condiciones para que las empresas se acojan a los ERTES, a cambio de mantener el empleo y la continuidad en la actividad productiva, y que buscan proteger a los trabajadores y familias que han sido más golpeados por esta crisis. En la misma línea se enmarca la moratoria en el pago de las hipotecas, sin duda razonable dada la emergencia social en la que están algunos ciudadanos que han perdido su empleo. Además, se ha adoptado un programa de avales públicos, que se completará con líneas de apoyo del ICO y de CESCE, para facilitar el acceso a la liquidez por parte de las empresas y en el que se espera una colaboración relevante de las entidades financieras de modo que el impacto conjunto de la iniciativa podría situarse por encima de los 200.000 millones de euros.

A lo anterior hay que añadir el mayor margen temporal que se ha dado a las empresas para reformular sus cuentas de 2019 (muchas de ellas en fase de finalización estos días) y que resulta fundamental para que puedan cumplir con la legislación mercantil en la materia y ganen tiempo para evaluar el impacto de esta crisis en sus cuentas del ejercicio pasado y del actual. A todo ello, hay que sumar el plan de compra del BCE, de 750.000 millones de euros, para asegurar a los Gobiernos la financiación de sus planes de estímulo, que sin duda ha influido a que la prima de riesgo de la deuda pública y privada española se haya reducido significativamente.

El impacto a corto plazo será mayor que en la Gran Recesión, pero es una crisis de naturaleza distinta: no hay sobreendeudamiento, ni desequilibrios macroeconómicos que corregir, por lo que su salida en principio debería ser más fácil. Es muy importante que no se destruya nuestro tejido productivo. Las empresas, especialmente las pymes, afrontan un momento excepcionalmente complicado, al margen de su tamaño y de los sectores más afectados: turismo, transporte, consumo, automoción, industria, banca o servicios a empresas. Hay que intentar que ninguna se quede atrás y que toda suspensión de la actividad tenga carácter temporal en aras de que cuando la economía española encare el lado derecho de la “V”, el de la salida de esta crisis, estén de nuevo a pleno rendimiento.

Una vez se haya superado la emergencia sanitaria será preciso un impulso fiscal, coordinado dentro del Eurogrupo, que garantice una rápida recuperación y disipe la incertidumbre.

Por último, no puedo dejar de poner en valor aquellas empresas que han dejado sus actividades habituales para pasar a fabricar geles desinfectantes de manos, batas para el personal sanitario o han cedido sus sedes para la instalación de centros sanitarios, entre otras muchas iniciativas…Es el momento de este tipo de gestos y no solo porque los consumidores e inversores los vayan a recordar, sino porque todos debemos sumar en la resolución de esta crisis.

La entrada Es tiempo de sumar se publicó primero en KPMG Tendencias.

Artículo: El teletrabajo y la seguridad.

Enlace: https://latam.kaspersky.com/blog/work-from-home/17905/

Debido al brote del COVID-19, muchas empresas están solicitando a sus empleados que realicen su trabajo en casa, incluidas aquellas que nunca lo habían considerado. Es decir, no cuentan con políticas de teletrabajo y, por tanto, es poco probable que tengan en cuenta los mayores riesgos de ciberseguridad del trabajo a distancia. Vamos a intentar poner fin a esta situación y explicar cómo minimizar los riesgos de ciberseguridad.

A simple vista, el único cambio que experimentan los trabajadores de oficina es el no poder estar en contacto físico con los compañeros. Pero hay mucho más. Por ejemplo, hay que tener en cuenta los canales de comunicación, las rutinas establecidas, las herramientas de colaboración, el equipo y el acceso a este equipo, los cuales extienden la superficie de ciberataques.

Canales de comunicación

Cuando tus empleados trabajan en la oficina en la red local, tus soluciones de seguridad gestionan todos los datos que se intercambian en los procesos. Pero cuando tus empleados trabajan desde casa, surge una nueva variable en la ecuación: los proveedores de servicios de Internet (ISP, por sus siglas en inglés). No sabes nada sobre sus medidas de ciberseguridad, ni tampoco puedes controlarlas. En algunos casos, las conexiones a Internet domésticas son accesibles no solo para tu empleado, sino también para un posible cibercriminal. En resumen, es aconsejable no compartir secretos corporativos por estos canales de comunicación debido al riesgo de robo o filtración de datos.

Solución: Si tus empleados tienen que conectarse a recursos corporativos a distancia, asegúrate de que estén configurados con una VPN de confianza para establecer de este modo un canal seguro entre la estación de trabajo y tu infraestructura y proteger los datos corporativos de posibles interferencias externas. A su vez, prohíbe las conexiones a recursos corporativos desde redes externas sin una VPN implementada.

Rutinas establecidas

Los teletrabajadores no pueden acercarse a un compañero para discutir un tema laboral, por lo que es de esperar que aumente la correspondencia, incluyendo a nuevos participantes (gente con quien la comunicación solía ser meramente verbal). En resumen, no poder tener a todos los compañeros a mano como en la oficina, altera la rutina de los empleados. En teoría, esto concede al ciberatacante más espacio para maniobrar y, en particular, para usar los ataques BEC. Entre toda esta oleada de correspondencia corporativa, sería complicado detectar los correos de phishing. Es decir, un mensaje falso que solicita datos no se percibiría como inusual o sospechoso como podría parecer en circunstancias normales. Además, cuanto más relajante sea el entorno doméstico, menos alerta estará el trabajador.

Solución: En primer lugar, aunque estén en casa, todos los empleados deberían utilizar exclusivamente el correo corporativo. Esto facilitaría la tarea de detectar los intentos de los cibercriminales de hacerse pasar por un trabajador si utilizan una cuenta en otro dominio. En segundo lugar, asegúrate de que tus servidores de correo electrónico estén protegidos con tecnologías de ciberseguridad capaces de detectar aquellas manipulaciones que intentan cambiar el remitente del mensaje. Nuestras soluciones tanto para servidores de correo electrónico como para Microsoft Office ofrecen estas tecnologías. Y, en tercer lugar, antes de enviar a los empleados a casa, dales un curso intensivo sobre las ciberamenazas.

Herramientas de colaboración

Después de perder el contacto cara a cara, es posible que los empleados recurran a otros métodos de colaboración, algunos no muy fiables, y estos deben configurarse correctamente. Por ejemplo, un archivo de Google Docs con unos permisos de acceso configurados de forma inapropiada puede estar indexado en un motor de búsqueda y convertirse en una fuente de filtración de datos corporativos. el mismo riesgo de ciberseguridad existe para los datos almacenados en la nube. Un entorno de colaboración como Slack también puede provocar una filtración y un intruso añadido de forma aleatoria podría conseguir acceso al historial completo de archivos y mensajes.

Solución: Evidentemente, es cosa tuya elegir un entorno de colaboración que sea adecuado en términos de seguridad online y funciones. Lo idóneo sería que el registro solicitara una dirección de correo electrónico corporativa. Además, vale la pena designar un administrador que emita y revoque derechos de acceso, según sea necesario. Pero lo más importante es que antes de permitir a los empleados el teletrabajo, se celebre una sesión de sensibilización en ciberseguridad (puede ser a distancia) en la que se insista en el uso exclusivo del sistema de colaboración implementado en tu empresa (o aprobado por ti). También puede ayudar reiterar que ellos son los responsables de mantener a salvo los secretos corporativos.

Equipo

En general, no todos los empleados tienen acceso a laptops corporativas. Y los teléfonos móviles no son útiles para todas las tareas. Por tanto, es probable que los empleados comiencen a utilizar las computadoras domésticas. Para las empresas sin política BYOD, el uso de dispositivos personales es un riesgo de ciberseguridad.

Solución: En primer lugar, si los empleados tienen que trabajar desde casa, pon a su disposición laptops y teléfonos corporativos siempre que sea posible. No hace falta decir que los dispositivos deben estar protegidos con soluciones de seguridad apropiadas. Además, esas soluciones deberán ofrecer la posibilidad de realizar las siguientes acciones a distancia: borrar la información corporativa, separar los datos personales de los corporativos y poner restricciones a la instalación de aplicaciones. Configúralos de forma que puedan buscar automáticamente las últimas actualizaciones críticas de software y sistema operativo.

Si por algún motivo los empleados tienen que utilizar sus dispositivos personales, es hora de introducir una política BYOD para gestionar los datos corporativos de estos dispositivos; por ejemplo, puedes crear divisiones separadas para los datos personales y los empresariales. Además, intenta que todos los empleados instalen un software antivirus doméstico, aunque sea una solución de seguridad gratuita. Lo idóneo es que permitas que estos dispositivos se conecten a tus redes corporativas una vez que hayan garantizado que se ha instalado una solución de seguridad y que el sistema operativo esté actualizado.

Acceso al equipo

No puedes saber dónde y con quién viven tus empleados. Por ejemplo, no puedes saber quién podrá ver su pantalla cuando vayan por una taza de té. Una cosa es que los empleados trabajen en una casa en la que están prácticamente solos durante el día y otra cosa es que decidan ir a una cafetería o a un espacio de coworking, donde los riesgos de fugas de datos o compromiso son mucho mayores.

Solución: Puedes abordar la mayoría de estos problemas mediante políticas de seguridad, que deben estipular el uso de una contraseña fuerte y el bloqueo automático de pantalla. Y, al igual que con otros problemas de ciberseguridad particulares del teletrabajo, los cursos de concientización deben ayudar a mantener un sistema de alerta general.

Artículo: Recomendaciones básicas de seguridad para el teletrabajo

Origen: Recomendaciones básicas de seguridad para el teletrabajo

La situación generada por la expansión del coronavirus está impulsando el teletrabajo en nuestro país. Ahora bien, antes de lanzarse a ello sin ningún tipo de precaución, es imprescindible seguir una serie de recomendaciones. Por ejemplo, la empresa especializada en seguridad informática Afa Solutions enumera algunas de ellas.

Actualizar el software. Los sistemas operativos, tanto de los PC como de los móviles, deben estar actualizados para evitar vulnerabilidades que puedan poner en riesgo la empresa.

Reforzar la conexión de la WiFi. Por defecto, los routers de los operadores facilitan la conexión WiFi con cifrado y la contraseña escrita detrás de router. Hay que cambiar esta contraseña, ya que tiene acceso todo el mundo que pueda ver este equipo y deshabilitar WPS para evitar problemas.

Montar VPN y acceso remoto seguro. Montar una conexión VPN permite que la comunicación entre la oficina y el empleado sea totalmente segura. De hecho, la información que se envía y se recibe va cifrada para que nadie la pueda interceptar.

No utilizar los equipos ni dispositivos móviles para otro uso. Aunque los equipos estén en casa, son de la empresa y están para trabajar no para usos particulares.

Antivirus y antimalware. Contar con una solución actualizada que frene la entrada de malware y otras amenazas es fundamental para proteger los dispositivos, la navegación, la red, etc.

Reforzar la seguridad de las comunicaciones. En la medida de lo posible, conviene siempre acceder a páginas “https” (de conexión segura) y utilizar una autenticación de doble factor en las comunicaciones.

No utilizar escritorios remotos sin seguridad. Los escritorios remotos sin seguridad están siendo un punto de ataque para los ciberdelincuentes pudiendo poner en grave riesgo la empresa.

Articulo: Luchando contra la ingeniería social: el firewall humano. #INCIBE

Artículo publicado por INCIBE. Estas realmente concienciado para protegerte?

https://www.incibe.es/protege-tu-empresa/blog/luchando-ingenieria-social-el-firewall-humano

En el ámbito empresarial cuando hablamos de ciberseguridad no solo hacemos alusión a las medidas técnicas, tecnologías o procesos necesarios para garantizar la protección de la información. No podemos olvidar que el usuario es el eslabón más importante de la cadena de la seguridad, por lo que su acción o inacción serán fundamentales a la hora de corregir vulnerabilidades, protegerse ante ciberataques o evitar caer en las trampas de los ciberdelincuentes.  

La seguridad de la información está en constante evolución, ya que los vectores de ciberataque son cada vez más sofisticados y complejos, haciendo un mayor uso de la ingeniería social para conseguir llegar a sus víctimas potenciales. Por este motivo, de cara a reducir riesgos y garantizar un mayor grado de protección, se hace necesario ir siempre un paso por delante. 

Para conseguirlo, tendremos que ir más allá de la seguridad que proporcionan los elementos tecnológicos y confeccionar un sistema de defensa basado en las personas, conocido como firewall humano. Se trata de un concepto del que ya os hemos hablado en alguna ocasión y que convierte al trabajador de una empresa en un importante mecanismo de defensa ante un ciberataque. 

¿Qué es un cortafuegos humano?

Es aquel compromiso adquirido por un grupo de personas, en este caso de trabajadores de una entidad, para llevar a la práctica aquellas medidas, tanto preventivas como reactivas, que tengan como objetivo la implementación de ciberseguridad. 

Dado que la evolución de medidas de protección tecnológicas cada vez protegen más y mejor nuestros sistemas de información, los ciberataques se están enfocando en buscar el error del usuario. Por esta razón, se suele decir que en la cadena de la ciberseguridad el usuario es uno de los eslabones más débiles, y por lo tanto, lo convierte en el eslabón más importante. La cadena de la ciberseguridad será tan fuerte como su eslabón más débil.

Formación y concienciación

Si queremos contar con un verdadero firewall humano que fortalezca la cadena, tendremos que asegurarnos de que en todo momento nuestros empleados conocen, entienden y cumplen todas las normas y medidas de protección que se tienen implementadas en materia de ciberseguridad, advirtiéndoles de los riesgos asociados a una mala praxis, tanto de dispositivos como de soluciones que se encuentren dentro de su alcance. Para conseguirlo deberemos:

  • Garantizar una correcta difusión de las políticas de seguridad, documentándolas, explicándolas minuciosamente y dejándolas al alcance de todo el personal de la empresa. 
  • Concretar un plan de formación que englobe los procedimientos y controles básicos, informando debidamente de las normas, leyes o contratos que rigen en la organización, dejando claras las medidas de protección asociadas al puesto de trabajo, qué aplicaciones están permitidas, cómo se deben tratar los datos personales, etc. 
  • Establecer programas de formación específicos para ciertos perfiles o empleados, ya sean técnicos de soporte, administradores de sistemas o nuevos empleados. 
  • Concretar periodos formativos. De esta forma, se pueden llevar a cabo acciones formativas que giren en torno a actualizaciones en materia de ciberseguridad para reforzar las debilidades detectadas o incidir en mensajes de mayor importancia. 
  • Exigir a las entidades externas con las que se tenga interactividad que sus políticas de ciberseguridad estén alineadas con las nuestras. 
  • Evaluar el aprendizaje obtenido que ayude a determinar el grado de concienciación alcanzado y las debilidades que habrá que reforzar. 

La ingeniería social

Se trata de una de las técnicas más utilizadas a la hora de evitar las defensas tecnológicas de cualquier organización. Su principal objetivo es esquivarlas dirigiendo el foco de atención hacia el empleado. De este modo, el vector de ciberataque se basa en su habilidad para manipular, engañar e influir en las acciones o actuaciones del usuario final, en este caso del trabajador. 

En función de la interacción del ciberdelincuente con la víctima, las técnicas de ingeniería social pueden ser:

  • Pasivas: se basan en observar el comportamiento de la víctima.
  • No presenciales: se basan en solicitudes de información a través de correos electrónicos, llamadas, suplantación de identidades, etc. 
  • Presenciales no agresivas: incluyen una vigilancia de la víctima, es decir, de su domicilio, analizando su entorno, ya sea el personal como el profesional, así como de sus amistades, compañeros, etc.
  • Agresivas: se basan en la presión psicológica y la suplantación de identidad, normalmente del entorno cercano a la víctima. 

Por lo tanto, hay que ser conscientes de que cualquier compañía, sin importar el tamaño o sector al que dedica su actividad, puede ser vulnerable. El ciberdelincuente puede lanzar un ciberataque sin romper las medidas de seguridad y conseguir mediante un engaño que un empleado inconscientemente proporcione información valiosa a través de un correo, mensaje de texto, llamada telefónica o incluso inicie o lance un ciberataque, ya sea ejecutando una archivo, haciendo clic en un enlace, etc.

Los ciberataques de ingeniería social podrían basarse en aspectos tecnológicos, como el spam, las ventanas emergentes en los navegadores, software malicioso, phishing o pharming, entre otros; o basándose en el aspecto humano, es decir, explotando las debilidades del comportamiento humano, aprovechándose de la voluntad de ayudar, del respeto a la autoridad, del temor a la pérdida de un servicio, etc. 

En ambos casos, lo más importante para frenar este tipo de ciberataques es contar con un firewall humano robusto, basado en la formación y concienciación. Las últimas novedades del mercado tecnológico no servirán de mucho si mediante un simple correo electrónico un ciberdelincuente se hace con información confidencial de nuestra empresa. 

Existe una gran cantidad de técnicas mediante las cuales los ciberdelincuentes acceden a sus objetivos. Algunas requieren de tecnología pero otras basan su acción en la manipulación humana. Minimizar o mitigar estos riesgos dependerá del compromiso que los trabajadores de una entidad tengan con la ciberseguridad. Asegúrate de que todos conocen los procedimientos y cuenten con una verdadera cultura de seguridad. De esta manera tendrás configurado y listo tu firewall humano.

Artículo: Tipos de ataques en WordPress | #NIVEL4 Labs

Origen: Tipos de ataques en WordPress | NIVEL4 Labs

Ataque a través de acceso (no permitido) vía admin

Este método de ataque se inicia después de que los atacantes obtienen acceso de administrador a un sitio con WordPress. El acceso al sitio se obtiene explotando una vulnerabilidad o simplemente iniciando sesión con credenciales filtradas.

Una vez que el sitio web se ve comprometido, los atacantes pueden instalar un backdoor personalizado o un complemento malicioso para cargar otras cargas útiles.

La implementación se realiza mediante solicitudes GET o POST cuando la carga útil se codifica dentro de COOKIES o datos POST.

Implementación de Alfa-Shell en sitios web infectados

Alfa-Shell es un shell web avanzado implementado en sitios infectados de WordPress. Es capaz de obtener credenciales de la base de datos del archivo de configuración de WordPress, volcar la base de datos y obtener todos los dominios virtuales y la configuración de DNS.

Por lo general, un shell web proporciona una interfaz fácil de usar para RCE en sitios con WordPress. En este caso, Alfa-Shell puede descargar y ejecutar un shell inverso desde el sitio web del desarrollador. De esta manera, un WordPress infectado puede servir un redirector de publicidad para víctimas desprevenidas.

Envenenamiento del SEO

También conocido como Black Hat SEO, estas técnicas se utilizan para empujar al sitio web malicioso o falso a la cima en los resultados de búsqueda. La técnica es más efectiva para palabras clave particulares que sirven publicidad, próximas elecciones, Copa Mundial, Juegos Olímpicos y adulterio.

En algunos casos, los atacantes inundan sus sitios web con las palabras clave que más se buscan. En otros escenarios, los atacantes usan técnicas de camuflaje para entregar contenido web diferente a un usuario que a una araña de motor de búsqueda. Otro método implica comprometer e inyectar código malicioso dentro de un subdominio de un sitio web para engañar a los motores de búsqueda.

Difundir artículos engañosos

Un sitio web infectado con artículos falsos y engañosos puede captar fácilmente la atención de un usuario. A menudo, estos artículos están escritos de manera inteligente. El compromiso se realiza a través de la interfaz de programación de aplicaciones (API) XML-RPC de WordPress, que permite la transmisión de datos y realiza varias tareas, como cargar un nuevo archivo, editar y publicar una publicación.

Artículo: Amenazas comunes a los dispositivos IoT y cómo protegerse.

Un artículo de Marc Kavinsky, editor de IoT Business News.

Publicado en: https://iotbusinessnews.com/2020/01/29/06026-common-threats-to-iot-devices-how-to-protect-yourself/amp/?__twitter_impression=true

En los últimos años se ha visto la proliferación de dispositivos IoT en todo el mundo, y se proyecta que la cantidad de dispositivos IoT conectados ascenderá a 75.44 mil millones en todo el mundo para 2025. Estos dispositivos ofrecen una conectividad mejorada para que los hogares sean más eficientes y la vida sea mucho más fácil.

Sin embargo, su modo de funcionamiento (recopilación de datos) también es su principal amenaza para la seguridad, y el hecho de que se ejecutan con recursos limitados dificulta su seguridad. Recientemente, un hacker lanzó más de 515,000 credenciales Telnet pertenecientes a servidores, enrutadores domésticos y dispositivos IoT. Sus dispositivos IoT pueden explotarse para espiarlo o usarse en ataques DDoS, y cada vez es más importante garantizar su seguridad.

Amenazas para dispositivos IoT

Botnets

Las botnets se componen de muchos dispositivos (zombis) que están bajo el control de un hacker (pastor de bots). En la mayoría de los casos, las víctimas son dispositivos IoT que aún usan las credenciales predeterminadas del fabricante o las contraseñas comunes. Cuando un pirata informático se conecta a dichos dispositivos, puede usarlos para llevar a cabo actividades nefastas como phishing y estafas, ataques DDoS, fraude publicitario, cripto-minería, etc.

Identidad y robo de datos

Los dispositivos de IoT como los relojes inteligentes, los medidores inteligentes y otros dispositivos domésticos inteligentes pueden ser pirateados y utilizados para recopilar datos sobre individuos. Los datos obtenidos se pueden utilizar para llevar a cabo ataques más sofisticados que tienen como objetivo obtener información confidencial, como tarjetas de crédito y débito.

Aparte de eso, estos dispositivos se pueden usar como punto de entrada a una red, ya que están conectados a otros dispositivos y sistemas. Cuando un dispositivo se ve comprometido, un pirata informático puede infiltrarse en múltiples sistemas empresariales y obtener datos confidenciales, especialmente si no tiene instalado uno de los mejores software antispyware .

Secuestro de datos

El ransomware es una gran amenaza para los dispositivos IoT, especialmente porque estos dispositivos normalmente tienen poca o ninguna seguridad debido a la restricción de recursos. Una vez que un hacker obtiene acceso a un dispositivo, puede descargar su malware, que cifrará su dispositivo hasta que envíe un rescate.

Los investigadores demostraron esta preocupación al piratear termostatos remotos. Pudieron controlar la temperatura y bloquearla hasta cierto punto, algo que los piratas informáticos también pueden hacer para exigir un rescate.

Cómo mantenerse seguro de las amenazas de IoT

Utilice contraseñas personalizadas seguras

La mayoría de los ataques de IoT aprovechan a las personas que usan las contraseñas predeterminadas del fabricante o las contraseñas comunes. Esto fue demostrado por la botnet Miria, que utilizó tales dispositivos para hacer que gran parte de Internet fuera casi inaccesible en la costa este de los Estados Unidos.

Para proteger sus dispositivos IoT de ser reclutados para tales fines, asegúrese de cambiar sus credenciales predeterminadas y usar contraseñas seguras.

Realizar actualizaciones de software

Las actualizaciones de firmware generalmente corrigen las vulnerabilidades existentes y mejoran la seguridad de un dispositivo. Visite regularmente el sitio web del fabricante para obtener actualizaciones de software e instálelas en su dispositivo.

Asegure su red

Asegurar su red dificulta el acceso de los hackers. La forma más básica de proteger su red es cambiar el nombre de usuario y la contraseña predeterminados. Use un SSID que no revele quién es usted y una contraseña que sea lo suficientemente fuerte como para evitar ataques de fuerza bruta.

Luego puede ir un paso más allá y cifrar toda su red utilizando una Red Privada Virtual (VPN). Esto se puede hacer utilizando un enrutador compatible con VPN, que luego se puede configurar con un servicio VPN de confianza. De esta manera, su red será impenetrable por terceros.

Artículo: OSINT Framework, para recopilar información de fuentes abiertas.

Origen: OSINT Framework, para recopilar información de fuentes abiertas ~ Segu-Info

OSINT significa Open Source Inteligence, lo que al traducirlo nos da: investigación en fuentes abiertas. Es posible que te hayas cruzado más de una vez con estas siglas y que, aunque sepas que tiene que ver con algo relacionado a la investigación, no termines de entender del todo qué es o para qué sirve.

OSINT Framework es un repositorio online que contiene multitud de recursos para llevar a cabo búsquedas en fuentes de información abierta. Es un archivo donde se almacenan y clasifican multitud de recursos para utilizar en investigaciones OSINT.
OSINT Framework es, ni más ni menos, que un conjunto de librerías GPLv3 (código libre, abierto), que permite recopilar todo tipo de datos.

A continuación, desde CiberPatrulla explican cómo aprovechar al máximo OSINT Framework.

Este repositorio cuenta con multitud de opciones (entre webs y herramientas online) a través de las cuales puedes obtener información para tus investigaciones. Esta información puede ser:

  • Nombres de usuarios.
  • Direcciones de correo electrónico.
  • Direcciones IP.
  • Recursos multimedia.
  • Perfiles en redes sociales.
  • Geolocalización.

Pero hay mucho más, como seguimiento de metadatos, búsqueda inversa de imágenes, herramientas OSINT, formación, documentos, análisis de archivos, Dark Web… Incluso temas más peliagudos como el terrorismo.

Fuente: Ciberpatrulla I | Ciberpatrulla I | OSINT Framework.